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#Culture | Catherine Leroy, combat photographer.

From Chaty, that went full beyond the call of duty. She is a Star…

By AR for Méxicodigital

Combat Photographer Catherine Leroy about to jump with the #173rdAirborne during operation “Junction City”, Vietnam, 1967 .

Catherine Leroy

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Cathy at War is a 72-minute documentary featuring the words and pictures of Catherine Leroy, arguably the greatest female photographer of the Vietnam War.

Despite being less than five-feet tall and 90 pounds, Leroy set the record for operations undertaken with the US Marines, was the first woman to parachute into combat, was seriously wounded in action, captured by the North Vietnamese, and for three years made some of the most iconic images of the war.

Through letters written to her parents, interviews, and her photographs, the film tracks the conflict from its early gung-ho optimism to its slow descent into quagmire and futility. It also documents Leroy’s personal battles, as a woman and a human being. The result is an intimate meditation on war.

#Mexicodigitalnews

Vietnam War 1967 – Battle for Hill 881 – Photo by Catherine Leroy.
Battle of Hill 881, US Marine Vernon Wike, with a dying comrade, near Khe Sanh, South Vietnam, April – May, 1967.

Catherine Leroy

Sources

MORE ON CATHY, AT ICP / ORG / CATHY-AT-WAR

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The Politics of Mexico Daily

Editors Blog on México Politics

https://paper.li/AndyRocheMillet/1578577537#/

Salvado por la campana: Editorial, García Luna.

Enero 7, 2020.

Por andrés roche

Ayer por la tarde comenzaron a correr los rumores sobre algo que era inevitable; Genaro Garcia Luna y un posible acuerdo para cooperar con el gobierno americano.

” DOC. MINUTA DE ACUERDO ENTRE GGL Y GOBIERNO “

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Analizando este particular caso, no nos sorprende en lo absoluto el acuerdo del ex super secretario de Estado y brazo derecho e intimo amigo de Felipe Calderón.

Efectivamente Garcia Luna fue un funcionario público corrupto y sucio como muchos otros. Ligado al crimen organizado y narcotráfico sin duda alguna.

Pero por otra parte trabajo de la mano de muchas agencias de seguridad e inteligencia del vecino país.

Las implicaciones de que sobre el juicio en Brooklyn este comenzara a sacar nombres, de agentes de la DEA y repito de varias otras agencias como del ICE, CIA, FBI, Marshall Service, CBP, Seguridad Nacional y Homeland Security, mas miembros de una o dos administraciones de la Casa Blanca, el riesgo y posibles consecuencias eran altísimas y desastrosas.

” ALVARO DELGADO GOMEZ, Editor REVISTA PROCESO “

Es por esto que ahora y como muchos otros narcotráficantes que le antecedieron, Genaro Garcia pasara a las filas del gobierno como un sapo o chachalaca más, solo que este con un poco mas de rango dentro del Cártel, al cual lo vemos como un narcotraficante disfrazado de policia así de simple y sencillo.

  • Un narco con charola y permiso para cobrar cientos de millones en sobornos –
Casa de García Luna en Coconut Grove, FLA. $42 US MDD “

Como datos relevantes y que estoy seguro que desconoce la mayoría les puedo mencionar que en 2008 Policias Federales junto con gente de los Beltran Leyva, “Dieron seguimiento desde la Embajada de nuestros vecinos en Avenida Reforma a un grupo de agentes secretos de una agencia americana y cobardemente con mucha violencia los cazaron a lluvia de balazos en carretera antigua a Cuernavaca en el area del Ajusco”.

Este hecho aun se recuerda y persiste mucho malestar dentro de la gente y deudos. Osea, Garcia Luna asesino a 6 agentes de la DEA y la CIA.

Felipe Calderón y la transformación del Cártel de Sinaloa

Por Andrés Roche / Editor

Enero 6, 2020.

El cartel de Sinaloa inició una transformación que lo llevaría a la cúspide de las organizaciones criminales del mundo durante el sexenio de Vicente Fox (2000-2006). Se consolidó con el de Felipe Calderón (2006-2012). Se trató de una innombrable “reforma estructural” del viejo sistema político mexicano, la del narcotráfico.

Algunas investigaciones, realmente pocas, dieron cuenta de la guerra simulada contra los cárteles de la droga y de cómo el Cártel de Sinaloa fue utilizado por el gobierno de Felipe Calderón para “limpiar” el país, cualquier cosa que eso signifique. Destaca una por provenir de los círculos castrenses. Fue concluida en 2012 y lleva por título La estrategia nacional contra la delincuencia organizada y su impacto en la seguridad nacional.

Luego de la detención en Estados Unidos de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón y pieza fundamental de la supuesta “guerra” contra el narco, las revelaciones de esa investigación adquieren una nueva lectura. En Contralínea dimos cuenta de tal estudio desde agosto de 2012 bajo el título “La mano útil del Cártel de Sinaloa” .

Tal investigación es de tres militares mexicanos que incluso fueron funcionarios durante el sexenio de Felipe Calderón: el general de división diplomado de Estado Mayor Augusto Moisés García Ochoa, el contralmirante cuerpo general diplomado de Estado Mayor José Luis Arellano Ruiz, y el capitán de navío cuerpo general diplomado de Estado Mayor Antonio Velasco Ríos. El primero, del Ejército Mexicano; los dos últimos, de la Armada de México. García Ochoa se desempeñó como director general de Administración de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y tuvo posibilidades de convertirse en secretario.

El ensayo fue sostenido conjuntamente por los tres militares en marzo de 2012 ante sinodales del Centro de Estudios Superiores Navales, la escuela de mandos más importante de la Secretaría de Marina (Semar). Con ello, los mados militares obtuvieron el grado profesional de maestros en seguridad nacional. En el trabajo se señala sin ambages que durante el calderonismo lo que se buscó fue sobordinar a todos los cárteles a uno solo, el de Sinaloa

La “estrategia” del gobierno de Calderón no fue nunca busca acabar con el narcotráfico, sino subordinar a todas las bandas pequeñas en una sola organización delictiva. Mientras, la función de las Fuerzas Armadas y la Policía Federal fue “sacar a la vista la fruta podrida” para que los sicarios del Cártel de Sinaloa “hagan el resto”. Son afirmaciones contenidas en el trabajo académico-militar.

En el mismo documento de uso cerrado se advirtió que “las fuerzas federales han debilitado a todos los otros cárteles, [pero] el Cártel de Sinaloa ha demostrado ser inmune a la crisis y está creciendo”. Más aún, “ha sido el más beneficiado durante la crisis que se presenta en México contra la delincuencia organizada”. Y es que “según fuentes abiertas nacionales e internacionales, la prioridad del actual gobierno mexicano es mantener controlados los niveles de violencia y no la eliminación de los cárteles”.

La investigación de los militares citados se basó en fuentes abiertas y confidenciales y documentos clasificados. Claramente explica el fortalecimiento del Cártel de Sinaloa y la utilización de esta organización como “mano útil” del gobierno de Felipe Calderón.

“Dondequiera que haya un conflicto en México entre dos o más facciones o escisiones, se encuentra la mano útil del CDS [Cártel de Sinaloa]”, señala el documento en su página 39.

También destaca la inacción de las fuerzas federales en zonas controladas por otro cártel, el del Golfo. Así, en ciudades como Monterrey han sido “pocas [las] acciones por parte del gobierno para mantener el estado de derecho”.

En la tesis, los militares identifican a las nueve principales organizaciones criminales dedicadas al trasiego de drogas en el país y que estaban generado la mayor violencia en ese entonces: Cártel de Sinaloa, Cártel del Golfo, Los Zetas, Organización de los Arellano Félix, Cártel del Pacífico Sur, Cártel Independiente de Acapulco, Los Caballeros Templarios, Organización Vicente Carrillo Fuentes o Cártel de Juárez y Cártel Jalisco Nueva Generación.

En el documento se habla de una alianza entre los cárteles más poderosos –Sinaloa y del Golfo– para enfrentar a sus enemigos comunes. Incluso señala el apoyo de sicarios de Sinaloa en Nuevo León y Tamaulipas y del Golfo en los estados del Pacífico. En contraparte, las demás organizaciones hicieron alianzas entre sí para enfrentar a las dos grandes.

Explica que la organización que encabezaban Ismael Zambada Niebla, el Mayo; José Esparragoza Moreno, el Azul, y Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, “a causa de sus múltiples frentes en el país”, tuvo que “redistribuir sus células de combatientes de las regiones que tenía consolidadas bajo su control –tales como Tijuana, Durango y Acapulco– con el fin de acelerar y asegurar su control”.

Del Cártel del Golfo, la tesis señala que casi fue aniquilado por los Zetas. Sobrevivió gracias a la alianza que estableció con el cártel de Sinaloa. Logró el control total de la “plaza” de Matamoros, Tamaulipas. La ciudad “es vital para la subsistencia del cártel del Golfo, ya que es una ruta directa de contrabando hacia Estados Unidos y también es puerto de entrada de narcóticos”.

Del Cártel de Sinaloa, señala: es “el grupo delincuencial mexicano más grande y con mayor cohesión. Actualmente se encuentra prácticamente en todas las ‘plazas’, ya sea en alianza con los delincuentes locales y los de otros cárteles o peleando por el control”.

Explica que esta organización es la más cohesionada y ha logrado diversificar sus fuentes de ingreso, que van desde drogas hasta la exportación de aguacate.

Los autores señalan que a estrategia real de Felipe Caderón era propiciar que los cárteles grandes absorbieran o eliminaran a los pequeños. De hecho, ése sería el papel asignado al Cártel de Sinaloa.

“Sinaloa podría utilizar esa posición dominante para mantener [a] los grupos más débiles bajo control, lo cual es uno de los propósitos del gobierno.”

Incluso, documenta, se buscó golpear a los liderazgos que estaban surgiendo y que pudieran compertir con el de Sinaloa.

Una relectura de este trabajo académico, que no está disponible para el público, nos muestra que los militares tuvieron claro siempre que no buscaban acabar con los cárteles del narotráfico. Y que trabajaban junto con el Cártel de Sinaloa, prncipalmente, y el del Golfo para elimitar o someter a todos los demás.

Y queda claro que no se trató de un García Luna aislado, cómplice él solo, del narcotráfico. Se trataó de una política secreta del Estado mexicano mientras fue encabezado por Felipe Calderón.

¿Qué tanto declarará Genaro? Lo que queda claro es que el mayor cómplice no sería él, sino su jefe, el entonces presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa. CONTRALINEA.

Tony Mendez, CIA master of disguise who was the real “Argo” spy, dies

Exclusive Photo of HQ at Langley’s, VA.

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Por Andrés Roche / Editor

Tony Mendez, the “Argo” spy who in 1980 smuggled U.S. hostages out of Iran during the embassy takeover, died Friday at an assisted-living center in Frederick, Md., at age 78. He had Parkinson’s disease

A CIA forgery artist and disguise master, Mendez once transformed a black agent and an Asian diplomat into a pair of white business executives, using masks that gave them an uncanny resemblance to the movie stars Victor Mature and Rex Harrison. Another time, he devised an oversize “jack-in-the-box” — a spring-loaded mannequin — that enabled a CIA source to sneak out of his car while a dummy popped up in his place.

Mendez, a 25-year veteran of the spy agency, was effectively in the business of geopolitical theater. Pulling techniques from magicians, movie makeup artists and even the TV show “Mission: Impossible,” he changed one person into another, transforming agents into characters with back stories, costumes and documents that helped them evade detection and avoid capture in foreign countries.

Appropriately for a man whose career seemed drawn from a Hollywood thriller, his greatest triumph hinged on a bogus sci-fi film, a sham production office in Los Angeles and a fake location-scouting expedition to Iran. Disguising himself as an Irish filmmaker, Mendez successfully smuggled six State Department employees out of Tehran during the 1979-1981 Iran hostage crisis, passing them off as a Canadian movie crew in a daring mission that formed the basis of the Oscar-winning movie “Argo” (2012).

Mendez was portrayed by Ben Affleck in the film.

A painter of impressionistic landscapes and outdoor scenes, Mendez was working as a draftsman when he was recruited by the CIA in 1965, and ran an art studio after he retired. “I’ve always considered myself to be an artist first,” he once said, looking back on his career, “and for 25 years I was a pretty good spy.”

After stints in Laos, India and the Soviet Union, he was serving as the CIA’s chief of disguise when the U.S. Embassy in Tehran was seized by a militant Iranian student group on Nov. 4, 1979. The attack came months after the Islamic revolution forced out the country’s leader, the Western-backed shah, and replaced him with the hard-line cleric Ayatollah Ruhollah Khomeini.

Sixty-six Americans, including six CIA officers, were taken hostage, while six other U.S. diplomats managed to evade capture and took shelter in the homes of two Canadians, ambassador Ken Taylor and embassy official John Sheardown.

In the 444 days that followed, the hostage crisis drew unflagging news coverage, crippled Jimmy Carter’s presidency and resulted in the deaths of eight service members during a failed rescue mission in the Iranian desert. Mendez completed his rescue operation Jan. 28, 1980, but it took one more year before the last 52 hostages were released, on the day of Ronald Reagan’s inauguration in January 1981.

The idea for the “Canadian caper,” as Mendez’s mission came to be known, was born out of desperation. A specialist in “exfiltration,” the art of whisking people out of harm’s way, Mendez initially worked on a plan to free the American hostages by exchanging them for a dead body double of the shah, who was being treated for cancer in the United States.

That plan was nixed by the White House, according to a Wired magazine account by Joshuah Bearman, and when Mendez was promoted to chief of the agency’s Authentication Branch in December 1979, his efforts shifted to rescuing the six Canadian “houseguests,” as the American diplomats were euphemistically called. Their very existence was kept hidden from the public in an effort to protect them from the Iranians.

While one Canadian minister suggested the diplomats head for the Turkish border, possibly on bicycles, only a departure through the air seemed viable. Mendez just needed to settle on a story that would enable the escapees to board a plane. Schemes centered on teachers, crop inspectors and oil technicians all seemed flawed. So Mendez decided to “reverse the rules and create a distraction.”

“A cover should be bland, as uninteresting as possible, so the casual observer, or the not-so-casual immigration official, doesn’t probe too deeply,” he wrote in a 1999 memoir, “Master of Disguise.” His solution, the film gambit, was the opposite of bland — an idea so bold, he believed, that Iran would never consider that it might be fake.

Mendez called his friend John Chambers, a makeup artist who had won an honorary Oscar for his work on “Planet of the Apes,” gave Spock his pointy ears and had assisted the CIA on old assignments. With another makeup artist, Bob Sidell, who later worked on “E.T.,” they opened a production office in Los Angeles; created business cards for their fictional company, Studio Six Productions; and developed backstories and career histories for the six escapees.

Mendez and Chambers named their purported science-fiction film project “Argo,” for the raunchy punchline to a knock-knock joke and in a sly nod to the mythological ship that Jason used to retrieve the Golden Fleece. Advertisements in Variety and the Hollywood Reporter promoted the film as a “cosmic conflagration.”

With a Canadian passport in hand, Mendez flew to Tehran on Jan. 25, under the name Kevin Costa Harkins. (He chose an Irish identity, he later said, because the Irish are “nonthreatening” and “ubiquitous around the world.”) Supported by a second CIA agent known as Julio, he spent a few days preparing the six diplomats, teaching them their new identities – including as a cameraman and set designer – and preparing them for potential interrogations at the airport.

Before dawn on Jan. 28, they headed to Tehran Mehrabad International Airport for an early Swissair flight to Zurich. After being delayed for an hour because of a mechanical problem, the flight took off and cleared Iranian airspace, leading Mendez to celebrate by ordering a bloody mary and delivering a toast: “We’re home free.”

The diplomats returned to a heroes’ welcome in the United States, where Canadian flags were flown from town halls, and billboards reading “Thank you, Canada” cropped up around the country. Mendez met with Carter in the Oval Office and received the Intelligence Star, one of the CIA’s highest honors. But his and the CIA’s role in the rescue operation was concealed until 1997, when Mendez was honored as one of 50 “trailblazers” who shaped the agency’s first 50 years.

Antonio Joseph Mendez was born in Eureka, Nevada, on Nov. 15, 1940, to a mixed-heritage family (Italian, Mexican, Welsh) that he later credited with helping him blend in around the world. He was 3 when his father died in a copper-mining accident; his mother worked several jobs.

The family had little money, and Tony contributed by digging up bat guano in caves, loading it onto a toy wagon and selling it to his Mormon neighbors as fertilizer, $1 per gunny sack. He sometimes dated his covert operations experience to an incident in which he posed as a girl to gain entrance to a couples-only school dance.

Mendez graduated from high school in Denver and, unable to cover tuition, quit the University of Colorado after one year. He was an illustrator at Martin Marietta, drawing parts for an intercontinental ballistic missile, when he saw a help-wanted ad in a newspaper: “Artists to Work Overseas — U.S. Navy Civilians.” Consumed by wanderlust, he went to interview and was handed a CIA recruitment guide.

Mendez retired in 1990 with a rank equivalent to that of a two-star general. He wrote several memoirs including “The Master of Disguise,” co-authored with Malcolm McConnell. The book, along with Bearman’s article in Wired, served as the source material for “Argo,” which won the Oscar for best picture. (It took some liberties with the facts, Mendez said, including adding a chase scene and writing out two of his children.)

Mendez’s first wife, Karen, died of lung cancer in 1986. In 1991 he married Jonna Hiestand, an expert on clandestine photography who also served as the CIA’s chief of disguise. In addition to his wife of Reston, Virginia, who confirmed his death, survivors include two children from his first marriage, Amanda Mendez of Smithsburg, Maryland, and sculptor Toby Mendez of Knoxville, Maryland; a son from his second marriage, Jesse Mendez of Charleston, West Virginia; several sisters; and two grandchildren. He was predeceased by a son from his first marriage, Ian Mendez.

Makeup, Mendez often said, was typically one of the easier parts of developing a disguise. Behavioral tics needed to be adjusted, credible backstories invented.

“There are occasions when you’re getting ready to put your name on the hotel ledger,” he told The Washington Post in 2000. “You’ve got reservations made for you in an alias. You’ve just flown 10 hours. There’s that moment when you put the pen down and you think, ‘Oh, jeez, what’s my name?’ ”

“Once you go into the netherworld like that, by yourself,” he added, “it’s like going into another dimension. It’s like being a time traveler. How do you get back?”

/ Méxicodigital noticias

Mérida, Yuc. 23/12/19

Caballeros Templarios, entrenados por Estados Unidos, Egipto e Israel — Contralínea

ESPECIALES NARCOTRAFICO

Por Roberto Medina / méxicodigital noticias

Integrantes de los Caballeros Templarios, el cártel que surgió en el seno de La Familia Michoacana en mayo de 2006, fueron capacitados por los gobiernos de Estados Unidos, Israel y Egipto en el arte de la guerra y de la inteligencia que utilizan como estrategia para el trasiego de drogas, lavado de dinero, infiltración de las estructuras militares y gubernamentales y realizar operativos de asalto.

Se trata de un cuerpo de elite que incluso cuenta con un tipo de armas a las que no tienen acceso los militares mexicanos.

Un expediente abierto en la PGR –al que Contralínea tuvo acceso– da cuenta de la historia y estructura de La Familia Michoacana y los Caballeros Templarios. Martín Rosales Magaña y el testigo protegido Emilio, dos de los fundadores de esas organizaciones delictivas, revelan en sus respectivas declaraciones ministeriales de 2011 la composición de ambos cárteles de la droga

Integrantes del cártel de los Caballeros Templarios cuentan con el adiestramiento necesario para realizar “despliegues rápidos por tierra, mar y aire; de hacer operaciones de emboscada, de realizar incursiones, de organizar patrullas.

Son francotiradores especializados. Pueden asaltar edificios y realizar operaciones aeromóviles y de búsqueda y de rescate de rehenes; poseen armas del uso exclusivo de las Fuerzas Especiales que ninguna otra unidad militar posee, como las pistolas HKP-7 y los fusiles G-3 a los que se les puede incorporar granadas .203”, revela la documentación del proceso penal 121/2011, en contra de Martín Rosales Magaña o Juan Cervantes Espinoza, alias el Terry o la Borrega, a la que Contralínea tuvo acceso.

Según el expediente, algunos miembros de la organización sucesora de La Familia Michoacana recibieron entrenamiento militar y capacitación en operaciones especiales de los gobiernos de Estados Unidos, Israel y Egipto, cuando eran parte de las Fuerzas Armadas. De ello se desprende que el cártel sea en la actualidad un grupo de elite que ha puesto en jaque a los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, y al del actual presidente, Enrique Peña Nieto.

La formación de los líderes, sicarios y operadores de los Caballeros Templarios fue similar a la que obtuvieron los miembros del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (Gafes) del Ejército Mexicano, quienes pasaron a formar parte del Cártel del Golfo, de Osiel Cárdenas Guillén, y después se independizaron para constituir el cártel de Los Zetas.

De acuerdo con el análisis de la agente ministerial Rubí Esbeidit Anduaga Goicochea, contenido en el proceso penal 121/2011 instaurado en contra de Martín Rosales Magaña (brazo derecho de Jesús Méndez Vargas, el Chango Méndez, uno de los fundadores de La Familia Michoacana), los miembros de la organización delictiva destacan por su alta capacidad de entrenamiento militar y de técnicas de inteligencia.

Al solicitar el arraigo de Martín Rosales Magaña y coacusados, la agente ministerial Anduaga Goicochea consideró a la entonces Familia Michoacana y a los Caballeros Templarios como grupos delictivos “de alta capacidad de entrenamiento militar en operaciones de logística, [que cuentan con] armamento sofisticado, tecnología, y cuyos líderes recibieron entrenamiento de gobiernos de Estados Unidos, Israel y Egipto”, según se asienta en la foja 560, tomo III del proceso penal 121/2011.

“Los cabecillas, sicarios, operadores financieros, halcones y escoltas del cártel poseen ametralladoras M-16, fusiles MGL, ametralladoras M249, calibre 5.56, las cuales fueron usadas por primera vez por elementos del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) en 1994, en Chiapas, en contra del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

“Cada uno de ellos lleva una miniametralladora SAW 5.5 con capacidad de 700 tiros, un fusil Rémington 700 para franco-tirador y una M72 LAW, bazuca sudafricana que usa el tubo antitanque, entre otras armas, toda vez que se actualizan con armas más potentes cada día.

“Esta organización criminal –prosigue– es un grupo radical que actúa a través de la violencia como su carta de presentación. Este grupo es el encargado de ejecutar los trabajos que le son encomendados, y que notoriamente lo hace de forma muy violenta. Entre sus múltiples operaciones destacan las siguientes:

“De protección y extorsión como principal actividad de lucro; ejecución de enemigos y asesinatos de políticos; custodia y traslado de drogas; operaciones de seguridad para sus miembros; secuestros y ejecuciones, algunas en plena vía pública y otras mediante el plagio y posteriormente, desmembramiento de sus cuerpos en ácidos para desintegrarlos, a lo cual le denominan ‘cocinar’, es decir, los meten a un tambo desmembrados y los desintegran.”

La Familia Michoacana, cuyo poder casi absoluto en el estado heredó a fuerza de guerras intermitentes a los Caballeros Templarios dominó en forma total amplias regiones de Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Estado de México, Morelos, en donde amedrentaron a los funcionarios de las procuradurías de justicia, corrompieron a los cuerpos de seguridad pública, a empresas de seguridad privada, presidentes municipales y lograron un sinfín de renuncias de todos los mandos, tanto bajos, medios, altos e incluso pertenecientes a los tres Poderes de la Unión en dichos estados.

De igual manera, los aspirantes a un cargo público han renunciado a dichas nominaciones por temor a ser heridos de muerte por estas células de la organización criminal.

La representante social Rubí Esbeideit dice en la foja 261 de la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/435/2011 que miembros de La Familia Michoacana han ejecutado a modo de venganza a diversos elementos policiacos de seguridad pública, presidentes municipales, síndicos procuradores y los señala de haber sido los responsables de lanzar contra civiles las granadas de fragmentación el 15 de septiembre de 2008 frente al Palacio de Gobierno de Michoacán, cuando se llevaba a cabo una verbena popular previa a la ceremonia del Grito de Independencia.

Cita como miembros de la organización delictiva, entre otros, a Saúl Solís Solís, Hilario López Morales, Martín Rosales Magaña, Santiago Geovani Equihua Peñaloza, Jaime Ulises Fernández Alarcón, quienes supuestamente se dedican como su principal actividad al tráfico de drogas como mariguana, cocaína y metanfetaminas, además de secuestrar a empresarios y de contar con gente encargada de vigilar las operaciones, denominados halcones, y con sicarios para asesinar a miembros de organizaciones contrarias.

La representante social argumenta al juez de la causa que, con base en las indagatorias realizadas por los agentes investigadores, “se puede establecer que Martín Rosales Magaña y sus cómplices José Chávez Moreno, Santiago Geovani Equihua Peñaloza y Jaime Ulises Fernández Alarcón, de manera dolosa forman parte de una organización criminal con la finalidad de introducir narcóticos en el estado de Michoacán, a otros estados de la República y a Estados Unidos.

“Los indiciados cuentan con una estructura de células o de grupos para la administración, dirección, supervisión, así como la fuerza de trabajo para transportar, extraer, comercializar y elaborar narcóticos, así como para la introducción o extracción del país de estupefacientes o sicotrópicos que comercializa el grupo delictivo en el extranjero y en México.” Información de CONTRALINEA

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Mérida, Yuc. Diciembre 01, 2019

Felipe Calderón es el máximo saqueador de Pemex de los últimos 42 años, según investigación periodística.

Por ANDRÉS ROCHE / méxicodigital noticias  / EDITOR GENERAL

En el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2007-2012), la producción petrolera sexenal ocupó el cuarto lugar en los últimos 42 años. La venta del llamado oro negro fue impresionantemente elevada, con ingresos totales de 545 mil 496 millones de dólares por la comercialización de 5 mil 891.10 millones de barriles en 6 años, a un precio altísimo de 92.56 dólares por barril, el más alto en el periodo.

Con esos astronómicos ingresos, Calderón pudo haber pagado la deuda total de Petróleos Mexicanos (Pemex) con un sobrante de más de 300 mil millones de dólares. Por eso, hasta hoy, este pésimo y corrupto gobernante le debe una explicación al pueblo de México respecto al destino de estos impresionantes ingresos. Con estos datos, posiblemente el expresidente y expanista sea el máximo saqueador de Pemex y del país en los últimos 42 años.

Las estadísticas oficiales de la productividad petrolera anual y sexenal revelan que los ingresos por esta actividad sí permitían pagar la deuda de Pemex en las pasadas administraciones federales panistas de Vicente Fox Quesada y Calderón Hinojosa, y del priísta Enrique Peña Nieto.

Con el análisis de las cifras diarias, anuales y sexenales desde José López Portillo (1977-1982) hasta Peña Nieto –es decir, 7 sexenios (42 años)– se demuestra por ejemplo que el sexenio de López Portillo tuvo la menor producción petrolera promedio, con 3 mil 898.2 millones de barriles durante todo su sexenio, lo que significa un 84 por ciento menos que la producción del sexenio de Vicente Fox, con una producción exorbitante de 7 mil 161.30 millones de barriles. El problema es que Fox exprimió al máximo posible los yacimientos petroleros llegando a extraer 4 millones de barriles diarios en 2004.

En el caso de López Portillo y a pesar de que en su sexenio se empezó a explotar Cantarell, su producción diaria promedio sexenal fue de solamente 1.78 millones de barriles diarios, la más baja en los últimos 42 años.

Con Miguel de la Madrid se elevó la producción diaria a 2.57 millones de barriles, aunque su venta sexenal fue más baja que la de su antecesor, por la caída de los precios internacionales del barril de petróleo crudo con un costo promedio sexenal de 47.43 dólares por barril.

En el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1989-1994) la producción diaria de barriles fue la segunda más alta en 42 años, con 3.07 millones de barriles diarios, pero la venta fue la segunda más baja, ya que la caída de los precios del barril llegó a 28.39 dólares.

Con Ernesto Zedillo Ponce de León (1995-2000) la producción diaria ocupó el tercer lugar en 42 años, con 2.91 millones de barriles diarios vendidos al precio más bajo de 26.43 dólares por barril.

Ya en el sexenio de Fox (2001-2006), la producción sexenal promedio fue de 7 mil 161.30 millones de barriles, la más alta en 42 años con una elevadísima producción diaria de 3.27 millones de barriles diarios (su producción fue desmedida e irresponsable, tratando de agotar rápidamente los yacimientos de la Sonda de Campeche). Sus ventas fueron las segundas más elevadas en el periodo analizado, a pesar de que el precio promedio por barril fue de 48.50 dólares.

Pero, sin duda, el de Calderón Hinojosa (analizado al inicio) fue el más rentable. En el caso de su sucesor, Peña Nieto (2013-2018), la producción diaria promedio sexenal fue de 2.33 millones de barriles diarios, la quinta en 42 años, con ingresos por venta promedio de 331 mil 997 millones de barriles, con el tercer precio más alto –de 65.80 dólares– en el periodo. Este presidente tan corrupto como Fox y Calderón también tuvo los ingresos suficientes para pagar la deuda total de Pemex y posiblemente también la deuda del gobierno federal.

Y es que los números no mienten: en 1999, la deuda de la petrolera era de 12 mil 500 millones de dólares; en 2006, de 51 mil 160 millones de dólares; en 2012, de 58 mil 646 millones de dólares; y en 2018, de 103 mil 761 millones de dólares. En el gobierno de Calderón –el de más ingresos petroleros–, Pemex solicitó créditos por 13 mil 800 millones de dólares.

El descarado robo a Pemex

La ruina, la gran tragedia de Pemex y de México, han sido los grandes yacimientos petroleros descubiertos desde hace más de 120 años, aunque nuestros antepasados mesoamericanos ya utilizaban el crudo para decorar y pintar su cerámica de barro. De muy poco ha servido esa gran riqueza natural, pues quizá sólo un 20 por ciento de esa descomunal riqueza ha llegado a cuenta-gotas al pueblo mexicano.

Es importante recordar que en estos datos estadísticos oficiales no están considerados los robos históricos que desde 1938 han hecho todos los gobernantes, políticos, líderes sindicales, amigos y parientes de presidentes y gobernadores a la principal industria del país: Pemex.

Desde hace más de 50 años, buquetanques propiedad de directores de la petrolera y prestanombres de servidores públicos han robado permanentemente combustible de las plataformas marinas, de cientos de tanques de almacenamiento y de las agencias de ventas a la luz de día con lujo de descaro. El huachicoleo siempre ha existido solapado y en complicidad con la mayoría de los presidentes del país.

Los mexicanos nunca sabremos con certeza la verdadera producción diaria nacional. Difícilmente los mejores técnicos de Pemex podrán conocer la verdadera producción petrolera, por la complejidad de miles de tomas y salidas clandestinas del combustible crudo. Algunos técnicos y perforadores de la empresa del Estado que ahora están jubilados o fallecidos calculaban que las “fugas” representaban entre un 20 y 25 por ciento de su producción diaria, pero por supuesto que de estos datos no existen estadísticas oficiales y es probable que el porcentaje sea mucho mayor en cada sexenio.

Desde hace 42 años, Pemex ha tenido ingresos diarios promedio por la venta de petróleo crudo por 140.43 millones de dólares diarios, que significan 2 mil 808.6 millones de pesos diarios. Con estos recursos se puede pagar en aproximadamente 57 días el costo de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, que ascenderá a 8 mil millones de dólares, lo que evitaría el financiamiento de los contribuyentes a esta innecesaria obra sexenal.

Con tanta riqueza petrolera, desde hace 42 años México pudo haber estado entre las primeras 15 potencias económicas del mundo, pero desafortunadamente nuestros gobernantes se robaron el patrimonio y el bienestar de muchas generaciones y sólo nos queda el desprestigio y la vergüenza de tener la empresa petrolera más corrupta e ineficiente del mundo y un pueblo, en su mayoría, devastado por la pobreza e inseguridad

Con información de ContraLinea

Por Méxicodigital noticias

Mérida, Yucatan 30 de noviembre.