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◽ Lechita Santa Clara helado de vainilla – Una bomba de tiempo!

Lechita Santa Clara deslactosada sabor helado de vainilla (200 mililitros):

Azúcar:

19.2 gramos (g) de azúcar añadida, lo que es equivalente a 3.8 cucharadas cafeteras de azúcares.

Esta cantidad de azúcar cubre del 85% al 102% de lo que sugiere la Organización Mundial de la Salud (OMS) para un niño o niña, tomando en cuenta que idealmente no se deben consumir más del 5% de las calorías totales al día provenientes de azúcares añadidos.

Es desconcertante observar que un producto promocionado para niños y niñas sea tan alto en azúcar en tan pequeña porción, y se añadan otro tipo de ingredientes como colorantes artificiales derivados del petróleo que afectan la conducta (hiperactividad y déficit de atención) en la infancia.

Sodio:

80 miligramos (mg) por porción. Esto cubre el 5.3% del sodio total para todo un día para un niño o niña (1,500 mg).3

En el empaque, el porcentaje que se muestra es del 4% utilizando el criterio de la cantidad de sodio recomendada para un adulto (2,000 mg), a pesar de que es evidente que este producto está dirigido a la población infantil. Este engaño debería ser tomado en cuenta por la norma oficial mexicana que regula estos valores.

Ingredientes:

Leche semidescremada de vaca, azúcar, celulosa microcristalina, carragenina, saborizante artificial a vainilla, amarillo 5, rojo 40, vitaminas (B2, B6, B1, A, D3, B12), calcio, zinc, hierro, ácido fólico y lactasa.

El segundo ingrediente es azúcar añadida, el resto de los ingredientes son aditivos, entre ellos, carragenina. Es importante informar a los consumidores respecto a la presencia de este aditivo, ya que, aun cuando ha sido aprobado para su uso en productos alimenticios, hay estudios recientes que han demostrado provocar inflamación intestinal, ulceración y tener efectos carcinógenos en modelos animales. Por tal razón, investigadores han recomendado precaución con respecto a su consumo.

Además, contiene colorantes que afectan a los niños a nivel neuronal, generando cambios agudos en la conducta, como déficit de atención e hiperactividad.

Se ha demostrado científicamente que los colorantes artificiales mencionados generan cambios en la conducta en niños, no de forma crónica, sino detectable a corto plazo. Han sido tan contundentes los resultados encontrados que en el Reino Unido el gobierno ha implementado como política pública que los productos que contengan estos colorantes deben contener en el etiquetado una leyenda precautoria “PUEDE CONTENER EFECTOS ADVERSOS EN ACTIVIDAD Y ATENCIÓN EN NIÑOS”.

Algunas empresas lo que hicieron fue remover los colorantes de su producto, para así no tener que portar la leyenda. En México, sin embargo, se siguen utilizando estos colorantes sin alerta alguna.

Etiquetado:

El envase es de color amarillo, ya que el sabor es vainilla. En la parte posterior se observa el nombre de la marca “Santa Clara”, abajo un subtítulo que dice “Lechita”. En la parte inferior se observa un dibujo de una vaca sonriendo.

En la literatura existen investigaciones que han sistematizado la asociación que existe entre el uso de personajes o caricaturas en los productos alimenticios y la mayor demanda por la población infantil.

Se ha observado que hay una tendencia directa entre la presencia de personajes populares con un mayor consumo de los productos que los contienen, especialmente entre la población infantil. En este caso el personaje no es “popular”, pero es una vaquita de caricatura sonriendo, lo que es una atracción directa para los niños o las niñas.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha establecido claramente que la publicidad de productos no saludables no debe dirigirse a la población infantil, por el grado de vulnerabilidad en la que se encuentran ante las estrategias tan sofisticadas del mercado.

En Chile esto ya está regulado y ningún producto con alto contenido de azúcares, grasas o sodio puede mostrar en su empaque o promoción algún elemento que busque atraer la atención de los niños.

Desafortunadamente en nuestro país, el Estado sigue permitiendo la promoción de productos de bajo o nulo valor nutricional (aún con la reciente regulación), aunque representen un riesgo para la salud de niñas y niños.

Nuestra valoración:

No apto para su consumo en niños y niñas, ya que contiene altas cantidades de azúcar añadida, un aditivo asociado a inflamación, úlceras y con efectos carcinógenos, y colorantes que afectan su conducta.

Te proponemos:

Leche con un toque de vainilla natural (encuéntrala en mercados y puestos artesanales) o leche sola.

Roberto Medina / meicodigital

Tulum, Qr. Nov 15.